Un casco de rescatista abandonado se ha convertido en el símbolo del inmenso esfuerzo y la dedicación de cientos de voluntarios que trabajan incansablemente para salvar vidas entre los escombros tras el fuerte terremoto que afectó a la ciudad de Cali. La imagen refleja tanto el agotamiento tras jornadas extenuantes como la esperanza y el compromiso de quienes lo dan todo por la comunidad en medio de la tragedia.
Foto: Jorge Orozco / El País
El rescate de un hombre de edad en el edificio Cantabria de Cali ha sido uno de los episodios más conmovedores tras el reciente terremoto. En este punto de la ciudad, la comunidad y los organismos de socorro sumaron esfuerzos en una intensa búsqueda de supervivientes
Foto: Jorge Orozco / El País
El rescate de Maximiliano, un niño de tres años conocido cariñosamente como "Maxi", se convirtió en el símbolo máximo de alegría y esperanza tras el devastador terremoto que sacudió a Cali. El menor fue extraído con vida de entre las ruinas del edificio Cantabria, ubicado en el barrio Nueva Tequendama, luego de un esfuerzo heroico conjunto entre vecinos y rescatistas.
Foto: Jorge Orozco / El País
El rescate de Maximiliano, un niño de tres años conocido cariñosamente como "Maxi", se convirtió en el símbolo máximo de alegría y esperanza tras el devastador terremoto que sacudió a Cali. El menor fue extraído con vida de entre las ruinas del edificio Cantabria, ubicado en el barrio Nueva Tequendama, luego de un esfuerzo heroico conjunto entre vecinos y rescatistas.
Foto: Jorge Orozco / El País
Escenas de dolor se vivieron luego del rescate de dos mujeres sin vida, de entre los escombros del edificio Cantabria, ubicado en el barrio Nueva Tequendama al sur de Cali, tras el colapso total de la estructura provocado por el terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el pasado 10 de agosto
Foto: Jorge Orozco / El País
El colapso del Edificio Cantabria, ubicado en el barrio Nueva Tequendama de Cali, es uno de los hechos más conmovedores tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a la ciudad el pasado 10 de agosto. Lo que quedó de la estructura se ha transformado en un altar improvisado lleno de flores, velas y recuerdos colocados por los ciudadanos para honrar la memoria de las personas que perdieron la vida.
Foto: Jorge Orozco / El País
Se llevó a cabo una conmovedora velatón en las Torres del Limonar para honrar la memoria de las personas y mascotas que perdieron la vida en este complejo residencial tras el devastador terremoto de Cali. Durante el homenaje, el edificio afectado se iluminó con luces y oraciones. El momento más emotivo de la noche ocurrió cuando se proyectaron las fotografías y nombres de las víctimas, fue un espacio de unión, duelo y esperanza para los familiares, vecinos y los equipos de rescatistas que apoyaron las labores en el sitio. Foto Jorge Orozco.
Foto: Jorge Orozco / El País
Una imagen desoladora ver el edificio Vanessa. La fuerza de un sismo redujo en pocos segundos años de esfuerzo, arquitectura e historias a un simple caos de metal y escombros. Cuando estructuras de concreto armado colapsan de esa manera, el panorama visual es sobrecogedor y refleja la magnitud de la tragedia.
Foto: Jorge Orozco / El País
Familiares, vecinos y ciudadanos se reunieron en las Torres del Limonar para honrar a las víctimas del terremoto del 10 de agosto. Velas, flores y fotografías acompañaron una noche marcada por el recuerdo, el dolor y la esperanza.
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El agotamiento extremo y el desgaste emocional están pasando una dura factura a los cientos de ciudadanos y brigadistas que asumieron las labores de rescate tras el terremoto en Cali. Desde las primeras horas de la emergencia, las cadenas humanas de voluntarios civiles trabajaron sin descanso día y noche para remover escombros y salvar vidas antes de la llegada total de los equipos oficiales.
Foto: Jorge Orozco / El País
Los equipos USAR fueron unos héroes en la rápida respuesta tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Cali en agosto de 2026. Estos grupos altamente especializados en Búsqueda y Rescate Urbano demostraron una preparación admirable al remover miles de toneladas de escombros para salvar vidas en las horas más críticas de la emergencia.
Foto: Jorge Orozco / El País
Cientos de civiles, bomberos y rescatistas voluntarios se unieron de manera masiva tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Cali el 10 de agosto, demostrando una solidaridad ejemplar. El esfuerzo coordinado de la comunidad permitió remover miles de toneladas de escombros de estructuras críticas, logrando el rescate de personas atrapadas bajo los escombros del edificio Limonar al sur de la ciudad
Foto: Jorge Orozco / El País
Los residentes de la unidad Torres de Alcalá I y II, ubicadas en el barrio Nueva Tequendama de Cali, se quedaron literalmente en la calle, debido a los graves daños que sufrió la edificación tras el devastador terremoto del 10 de agosto. El fuerte sismo de magnitud 7.4, que tuvo su epicentro en Chocó, dejó inhabitable este complejo residencial. Foto: Jorge Orozco.
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